Antes que nada: llama al 112
El 112 es el número de emergencias en España, en Portugal y en toda la Unión Europea. Funciona desde cualquier teléfono, sin saldo y sin cobertura del propio operador. En España existe además el 085, línea específica para incendios forestales operativa en la mayoría de comunidades autónomas.
Al llamar, indica con la mayor precisión posible la ubicación —municipio, carretera y punto kilométrico, o referencias visibles—, qué está ardiendo, si hay viviendas o personas cerca y hacia dónde avanza el humo. No des por hecho que ya ha llamado otra persona.
Este mapa no es un canal de aviso. Las detecciones tardan entre una y tres horas en publicarse, así que si ves fuego o humo, tu llamada llegará siempre antes que el satélite.
Si el incendio se acerca a tu vivienda
Sigue siempre las instrucciones de las autoridades. Si ordenan evacuar, hazlo de inmediato y por la ruta que indiquen: los servicios de emergencia conocen la posición del frente y tú no. No vuelvas a por objetos personales.
Si te indican confinarte, cierra puertas, ventanas y rendijas, y retira del exterior toldos, mobiliario y bombonas de gas. Cierra la llave de paso del gas. Llena bañeras y recipientes con agua. Mantén el teléfono cargado y una radio a pilas para recibir información si cae la red eléctrica.
La zona más peligrosa de una vivienda durante el paso de un frente es el exterior. La mayoría de las víctimas de los grandes incendios ibéricos se produjeron fuera de los edificios, intentando huir en el último momento.
Si te sorprende conduciendo
Esta es la situación que más vidas ha costado en la península ibérica. En Pedrógão Grande, en junio de 2017, la mayoría de los 66 fallecidos murieron atrapados en sus vehículos en una carretera rodeada de arbolado.
Si ves humo denso cruzando la carretera por delante, no lo atravieses: da la vuelta mientras tengas visibilidad. Si ya estás dentro y no puedes salir, no abandones el vehículo para correr: el aire fuera es mucho más caliente y está cargado de gases.
Detén el coche en la zona más despejada que encuentres, lejos de vegetación, con los faros encendidos. Cierra ventanas y ventilación, túmbate por debajo del nivel de las ventanillas y cúbrete con una manta o ropa de algodón, preferiblemente húmeda. El frente tarda normalmente uno o dos minutos en pasar.
Prevención: lo que sí depende de ti
La inmensa mayoría de los incendios forestales ibéricos tiene origen humano. Respetar las restricciones de uso del fuego durante la época de peligro no es una formalidad: es la medida preventiva más eficaz que existe.
Si vives en zona de interfaz urbano-forestal, mantén una franja de seguridad despejada alrededor de la vivienda, retira la vegetación seca y la hojarasca de tejados y canalones, y poda las ramas que toquen la edificación. En Portugal esta franja de gestión de combustible es obligatoria por ley alrededor de las edificaciones.
Nunca arrojes colillas ni cristales al monte, no uses maquinaria que genere chispas en las horas centrales de los días de riesgo alto, y evita aparcar sobre pasto seco: el catalizador de un vehículo alcanza temperaturas suficientes para iniciar un fuego.