Una medida de energía, no de superficie
FRP son las siglas de Fire Radiative Power, potencia radiativa del fuego. Es la cantidad de energía que el incendio está radiando en forma de calor en el instante en que el satélite lo observa, y se expresa en megavatios (MW). No mide superficie ni perímetro: mide potencia.
La utilidad de esta magnitud es que se correlaciona muy bien con la tasa de consumo de biomasa. Un frente que está quemando arbolado adulto libera mucha más energía por metro cuadrado que uno que recorre un pastizal seco, y el FRP captura esa diferencia mientras que un simple recuento de focos no lo hace.
En este mapa, el tamaño de cada círculo crece con el FRP acumulado del grupo de detecciones. Un punto grande no significa necesariamente un incendio extenso: significa un incendio que estaba liberando mucha energía en el momento de la pasada.
Cómo interpretar los valores
No existe una escala oficial universal, pero la experiencia operativa permite orientarse. Valores por debajo de 10 MW suelen corresponder a quemas agrícolas, rescoldos o focos residuales. Entre 10 y 50 MW se sitúan los incendios de matorral en desarrollo. Por encima de 100 MW hablamos ya de un frente activo con llama sostenida.
Los valores superiores a 500 MW en un solo píxel son poco frecuentes e indican un comportamiento extremo del fuego: normalmente fuego de copas en masa arbolada, con longitudes de llama que impiden cualquier ataque directo. En los grandes incendios ibéricos de las últimas temporadas se han registrado píxeles individuales por encima de 1.000 MW.
Conviene recordar que el FRP depende también de la geometría de observación. Un mismo fuego observado en el borde del barrido, con un píxel deformado y más grande, arroja un valor distinto que si se observa en el nadir del satélite. Por eso el FRP es excelente para comparar la intensidad relativa dentro de un mismo episodio, pero menos fiable como cifra absoluta.
Por qué el FRP es mejor indicador que el número de focos
Contar focos es engañoso porque el recuento depende directamente de cuántas veces ha pasado el satélite. Una jornada con muchas pasadas produce más detecciones que una con pocas, aunque la situación real sea idéntica. Además, un incendio grande genera decenas de píxeles y uno pequeño solo uno.
El FRP total, en cambio, aproxima la energía que está liberando el conjunto del territorio observado. Es la cifra que mejor responde a la pregunta que realmente importa: ¿cuánto fuego hay ahora mismo? Por eso este mapa muestra el FRP agregado junto al número de focos.