Cargando detecciones…
España
Incendios en Cantabria hoy
Cantabria comparte con Asturias el patrón invernal: la mayor parte de sus incendios se produce entre noviembre y marzo, asociados a quemas de matorral para pasto que se descontrolan con el viento sur. Es un régimen de origen casi enteramente humano y muy concentrado en el tiempo.
Por qué arde así
El efecto foehn sobre la vertiente norte de la cordillera Cantábrica es el desencadenante. Basta un episodio de sur de dos o tres días para que decenas de quemas simultáneas se descontrolen, saturando un dispositivo dimensionado para una comunidad pequeña.
Cuándo es mayor el riesgo
De noviembre a marzo, exactamente al revés que el patrón mediterráneo. El verano cántabro, húmedo y templado, apenas registra incendios de entidad.
Qué está ardiendo
Tojo, brezo y helecho en las laderas de media montaña, con hayedos y robledales en las zonas mejor conservadas y eucaliptales en la franja costera. El matorral rebrota tan rápido tras el fuego que la misma ladera puede arder cada tres o cuatro años.
Zonas de mayor riesgo
Los valles del interior concentran las quemas invernales: Campoo, el valle del Nansa, Liébana y el Saja-Besaya. La vertiente sur de los Picos de Europa y el entorno del Parque Natural Saja-Besaya suman valor ecológico, y las laderas de tojo del occidente cántabro pueden arder cada tres o cuatro años.
Cómo leer el mapa aquí
La nubosidad cantábrica es persistente en invierno y bloquea con frecuencia la visión del satélite. Si sabes que hay una ola de incendios en curso y el mapa muestra pocos focos, es muy probable que sea cobertura nubosa, no ausencia de fuego.
Grandes incendios históricos
- 2021
Ola de diciembre de 2021
4000 haCerca de cien focos activos simultáneamente en pleno invierno, con viento sur y temperaturas superiores a 25 °C en diciembre.
Autoridad competente
Gobierno de Cantabria · Servicio de Montes
Otras regiones
Galicia
Galicia concentra año tras año el mayor número de incendios forestales de España, aunque no siempre la mayor superficie quemada. La combinación de un minifundio forestal extremadamente fragmentado, masas de eucalipto y pino de crecimiento rápido y una altísima densidad de núcleos rurales dispersos hace que aquí el fuego llegue a las casas con una facilidad que no tiene equivalente en el resto de la península.
Castilla y León
Castilla y León es la comunidad más extensa de España y, desde 2022, la que ha sufrido los incendios de mayor superficie del país. Su problema no es la frecuencia sino la escala: pocos incendios, pero capaces de recorrer decenas de miles de hectáreas en jornadas con viento y temperaturas extremas.
Asturias
Asturias es el mejor ejemplo peninsular de que los incendios forestales no son un fenómeno exclusivamente estival. Aquí la mayor parte de la superficie arde en invierno y principios de primavera, cuando el viento sur reseca el matorral de las laderas y las quemas para regenerar pasto se escapan de control.
Andalucía
Andalucía cuenta con el dispositivo antiincendios más veterano y numeroso de España, el Plan INFOCA, y aun así concentra algunos de los incendios técnicamente más complejos de Europa. La razón está en sus sierras litorales: pendientes fuertes, masas continuas de pinar y matorral, y una interfaz urbano-forestal densamente poblada.
Extremadura
Extremadura combina dos paisajes de fuego muy distintos: la dehesa del sur y el centro, un sistema agroforestal que arde con relativa lentitud, y las sierras del norte cacereño, con masas de pino y matorral en pendiente donde se producen los grandes incendios de la comunidad.
Canarias
Canarias tiene un régimen de incendios que no se parece a ningún otro del territorio español. El relieve extremo, con desniveles de más de 3.000 metros en pocos kilómetros, genera comportamientos del fuego que los modelos peninsulares no predicen bien, y el aislamiento insular limita mucho la capacidad de refuerzo con medios externos.